Los días jueves, viernes y sábado. la Comisión Ambiental Metropolitana decretó la precontingencia ambiental al rebasar más de 150 puntos Imecas los niveles de contaminación en el Valle de México, sin embargo las autoridades señalaron que aún sigue siendo mala la calidad del aire, pero sí podemos solucionar estas eventualidades y tener un mejor sistema de vida y entorno sustentable.
Lo que les comento, querida y querido lector, es que para abatir estos índices de contaminación que han provocado que de los 133 días que han transcurrido en el año, al menos 63 no registren una buena calidad de aire, es necesario formar una ciudadanía ambiental que ayude a conservar nuestro entorno y buscar equilibrar el progreso sin poner en riesgo la conservación de los recursos naturales. Son las acciones ciudadanas que respetan nuestro entorno las que nos librarán de seguir padeciendo estas precontingencias ambientales.
Una de los primeros pasos para poder tener a este grupo de ciudadanos que respeten el entorno, cuiden su hábitat y desarrollen conductas que en el futuro pueden darle sustentabilidad al país, es comenzar a proporcionarles, desde niños, la información necesaria para que vayan siendo capaces de conocer las bondades de tener un ambiente sano.
Por ello, entre las muchas conductas que debemos aprender, está la de entender cómo podemos trasladarnos mejor por nuestras ciudades. No se requiere de mucho, si no simplemente planear el uso del automóvil para evitar los congestionamientos. Otra, sin duda, importante, es la de educar a los niños para que ahorren agua y luz, con lo cual se dejaría de enviar millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
Y por supuesto, una de las acciones más importante es buscar que la ciudadanía, aunque sea de comunidades pequeñas o grandes, tengan la oportunidad de estudiar, de desarrollar mejor sus capacidades intelectuales y físicas desde la niñez, para que en su etapa adulta puedan tener las herramientas y los conocimientos necesarios para cuidar el medio ambiente.
Esta última, sin duda, es la forma más efectiva para tener la certeza de que en el futuro los humanos, como usted y yo, todas las especies de animales, la flora, los mares, ríos, montañas, bosques … todo lo que nos rodea sea amigable y duradero. Esto no sólo con el fin de tener buenos paisajes, sino de afincar nuestro futuro para mucho tiempo, y esto sólo se puede sustentar en la educación, en el respeto entre nosotros y al medio ambiente, porque todos somas parte de lo que llamaos naturaleza.
Pero también la educación nos ayudará a salir del subdesarrollo, de ser países en vías de crecimiento. Porque esto es algo que nos frena.
Uno de los síntomas más vergonzantes del subdesarrollo es el manejo inadecuado de la basura, que ha convertido a nuestro país en un cochinero. Gracias al gran reto del cambio climático, que pone en riesgo nuestra existencia misma, los desechos pueden pasar de ser una pesadilla a convertirse en una fuente de riqueza que eleve la calidad de vida de los habitantes de México y atraiga inversiones de capital fresco, no golondrino, que tanto necesitamos.
En la descomposición de la basura cuando está enterrada se producen tanto gas metano mezclado con bióxido de carbono (biogás), como unos líquidos concentrados muy tóxicos llamados lixiviados. Este biogás puede ser conducido a motores de combustión interna que muevan generadores eléctricos. Los alcaldes de todo el país tienen una oportunidad de oro para convertir su basura en un negocio electroecológico.
Para acceder a estas soluciones existe un ejemplo exitoso en nuestro país que ya se aplica en la ciudad de Monterrey donde, aprovechando una de las celdas ya cerradas del relleno sanitario que da servicio a los municipios de Monterrey y Garza García, con la empresa Bioenergía de Nuevo León, SA de CV, se genera energía eléctrica con biogás y produce 7 Megawatts . La electricidad producida a través del biogás se vende directamente a un usuario que la compra al 90 por ciento del costo al que lo adquiriría regularmente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La energía producida se eleva a 34 mil 500 Volts a 60 Hz y se sube al sistema interconectado nacional, pagándose una renta a CFE por porteo, y ya sustrayendo todos los costos directos e indirectos, queda una utilidad de entre 30 y 35 por ciento del precio de venta al usuario para la empresa generadora.
Desde la entrada en vigor del protocolo del Kyoto y la aparición en el mundo del mercado de bonos de carbono, la producción de electricidad a través del biogás se está convirtiendo en una alternativa muy atractiva para los municipios. Esta opción le da un valor agregado a los desechos sólidos orgánicos que actualmente se depositan mayoritariamente a cielo abierto y minoritariamente en rellenos sanitarios. El manejo inadecuado de los residuos sólidos municipales es un símbolo del subdesarrollo, de la insalubridad y la baja calidad de vida de los habitantes.
Los fenómenos de cambio climático y calentamiento global están obligando aceleradamente a las sociedades de todo el mundo a buscar fuentes alternas de energía que disminuyan la emisión de gases invernadero a la atmósfera y que se hagan acreedoras a estímulos económicos a través de los bonos de carbono que actualmente otorga el Banco Mundial por conducto de la Global Enviromental Facility (GEF).
Hasta hace dos o tres años, la tonelada de CO2 no emitida se cotizaba a 3.50 dólares. Hoy en día se cotiza en 13 dólares, y especialistas en el tema consideran que para el año 2010 puede llegar a 20 dólares. Si un municipio que actualmente considera sus rellenos sanitarios como una pesadilla, al dejar de emitir 50 mil toneladas de CO2 tendría un ingreso adicional de un millón de dólares al año, además del valor de la energía eléctrica producida.
Estos ingresos, además de liberar recursos importantes para obra pública urgente, proporcionarían los recursos para un manejo integral higiénico y moderno de la basura de sus municipios. Así, la basura deja de ser una pesadilla para convertirse en un sueño electroecológico. Aquí hay una oportunidad única de arreglar nuestra casa generando dinero.
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